viernes, 30 de diciembre de 2011

ANTE NUEVO COMIENZO / Poesía de José Ignacio Restrepo


NORIA DEL TIEMPO


Cual umbilical cordón sofista
que ataras dos extremos inventados,
de una misma curtimbre ya perdida
por haberse estirado demasiado
te vas yendo año viejo ya pasado
mientras ruidos de pólvora celebran …
Todos bailan y cantan en la fiesta
desde Roma y en recias bacanales,
se ofrendaban a dioses ideales,
todo lo hecho de feraz simiente,
la memoria sesgada inconsecuente
deja los días idos con hartura,
todos bailan y cantan bienviniendo
las horas que aun no llegan con el viento,
cual si fuera regalo inmerecido
que sintiéramos ya propio aunque es ajeno ,
el agua que la mar regala toda
sin la sal sería digna de beberse,
el trabajo de lavar el agua fuerte
tienes ya por delante sin malicia,
detalles del vivir fuera del tiempo,
se atan unos días a otros días
mientras dioses con sus nombres retan
la marcha de los astros que a los ojos
parecieran ser preámbulo de algo,
cuando todo realmente se haya quieto…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 29 de diciembre de 2011

DETALLES LLEVO EN MI CUERPO / Poesía de José Ignacio Restrepo

EN OTRA CALLE DEL AYER


Ósculos de los tiempos profanados
que me llaman a tientas por la noche,
para que por segmentos me aparee
con sus vellosos sinos derribados,
como sierpes heredan esos talles
que tienen extramuros delicados,
ojos- manos- cintura de doncella,
cuartel para hacer las guerras
en privado

De la sutilmente tallada voz que dice
en palabras de oro me despierto,
la egregia geografía del recuerdo, 
brota emergida y con vida como nueva
esta montaña de belleza que tu eres
con tu nombre al dorso, 
sobre y por los lados
no debe ser aquello que yo olvide
otro precioso regalo para darte nada, 
poder leer entre tus llantos, mi querida, 
poder dejar volar lo mío con lo tuyo
como valiosa cometa de dos pesos, 
casi sabiendo que sin mora en otro día, 
será juguete en las fauces de un sabueso, 
perro de nadie, que se fue de prisa
para un lugar cercano mas distante
de otras latitudes recorridas 
por mi alma y mis huesos
que tu nombre llevan
tallado para ayuda del recuerdo...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 28 de diciembre de 2011

CON LA NORIA POR PESADO APERO / Poesía de José Ignacio Restrepo

TELÓN


Para la efímera diéresis, 
días fatal, suicidado calendario,
desequilibrio rutilante, 
mandrágora que abate 
la mejor y pérfida esperanza 
de que nadie y nada cambie, 
hay valerosas presencias 
de simbiosis y preñeces conturbadas, 
asiladas contra el pensamiento vago
expuestas, sobre su dermis más profunda, 
cuya tristeza no acaba y no se abate
porque empiecen o terminen los años...

Brillante escaparate 
que no muestra nada,
de golpe los sentidos deifican
aquello que de lleno está vacío, 
y marchas hombre con tu frente abierta
de profundo trabajo anestesiado,
tu amorosa dicción sembrando nidos...
Como aquel detenido escarabajo
que pensaba que el tiempo se movía
porque veía arder el bosque púber,
en el segundo entreacto 
de postrera obra...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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LEGADO PARA TODO TIEMPO / Poesía de José Ignacio Restrepo


OTRO ECO 
DE FUGAZ LETANÍA


De esta carne para moler que somos todos,
diariamente sacamos grasa inútil,
los unos con cubiertos de buen filo,
los otros solo ayudados de un martillo…
Quedan quienes creer que laboriosos,
olvidando aquello indeseado,
podrán acelerando un poco el paso,
en sus actos librarse y de su influjo…

Pero eso es porque ignoran que dejamos
una mancha de sangre moribunda,
gran estela de luz asida al culo,
y por eso nos alcanzan desde lejos,
los huérfanos de manos y sin habla,
recuerdos encerrados en conjuros,
por vocales de sus sátrapas autores,
así dejemos flores como deudos,
y mostremos las manos machacadas
para decir tuve culpa ya he pagado…

Pero olvidamos que la criba es cosa seria,
sus remordimientos come diariamente 
y nada sabe de nombre o manifiesto,
ni le debe bastión a mente alguna,
los curados la llevan y sostienen,
los enfermos que no sienten bien se mueren,
y alguno que otro concursa sin boleto,
y se gana aquella llave de amuleto,
para seguir su paso con la mente limpia,
como si fuera hijo de un rey bueno,
que pagó los impuestos a los pobres,
y las deudas que su trono precedían,
el que reina en casa del decoro
ve lejana su ruina…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 26 de diciembre de 2011

INOLVIDABLEMENTE.../ Poesía de José Ignacio Restrepo



A NATALIA
(por su cumpleaños)



Todas las voces pardas reunidas,
emancipadas, vestidas, con olor a gloria,
se cantaban sin orden ni augurio claro
fuera de la azotea blanca de tu casa,
en esos sueños de martes
con las largas horas secuestradas
a favor de tus ojos,
rendidas en tu pelo casi rojo,
ordenado como se estilan las guirnaldas,
en tiempo de vencidas guerras,
de guerras por la sonrisa y el recreo
que las almas esperan,
incluso por años amiga,
querida amiga,
amada por tanto y tanto...

Acaso tontamente mi perfil te extraña,
pues lleva en la retina tu figura
grabada, tallada, esculpida,
de tan perfecta forma
con hábil pulimento,
que la consigna del olvido,
se echa a dormir cuando me ve
con justa queja de labor perdida...
Queda tanto por vivir apasionadamente,
que pensar en perderte es detalle somero,
no pasará, es inútil pretender la duda,
primero perderé los dedos de la mano
con los que llamo a pájaros
al igual que a los perros,
para que vengan prestos por su fiel alimento,
como bien pongo el tuyo
al albor de los días,
lunes, martes y miércoles
en la ventana norte,
jueves y los que quedan,
en el rojo coraje,
por no haber sido tuyo como dijo el horóscopo, 
un día que leí confiado en que sabía
de esa estrella los días
que le quedaban antes,
sin porfiar ni pedir mayores agraciadas,
notas uniformadas sobre tus porvenires,
tenerte para mi que fácil me resulta,
te respiro en mis sueños,
sin que te marches nunca...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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sábado, 24 de diciembre de 2011

EN EL DÍA DE LA NAVIDAD / Poesía de José Ignacio Restrepo

CARTA CORAJE


Sin remitente enviar esta misiva,
que a todas partes llegue con total certeza
que alguna mano la abra, la lea, la arrugue,
que el roto corazón que su letra pronuncie
no pueda llegar fino a la siguiente vereda,
no bien congenie en balde 
con el minuto que llega,
se tenga que enjuagar los ojos
con el llanto sucio que le queda

Léase con dicción lenta e implacable,
zahiriendo la constancia que no es noble ni loable,
porque de humanos tenemos lamentables cicatrices,
vamos yendo a la guerra con heridas abiertas,
despachando a la muerte a tantos o a tan pocos,
por solo persistir en los antiguos moldes,
de desamparo alforjas,
de enceguecido modo,
ocultos mandamientos que nos mandan por dentro,
aunque muy en el fondo sabemos que es lo honesto

Te doy esta misiva ante la vida abierta,
que abras ya tu alma que ha estado insatisfecha,
que sean generosas, que estén siempre dispuestas,
a compartir con otros su ánimo y su fuerza,
que determines el hoy como tiempo unitario,
que seas forastero y que no seas más amo,
que seas propietario tan solo de tu tiempo
donde moras con otros, 
familia de tu sangre, amigos conocidos,
los que aun no conoces que merecen tu oído,
y todos los demás que se llaman hermanos,
iguales al dolor de comprenderse humanos,
limitados, y tercos,
temerarios y altivos

Te doy esta misiva y abrazo solidario,
que sea tu sembrado
nunca tu laberinto


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 21 de diciembre de 2011

CICLOS QUE POCO VEMOS…/ Poesía de José Ignacio Restrepo


¿ CUÁL COMEJÉN ?

termita

Con el techo caído frente al pecho,
y las vigas haciéndose las bobas,
la casa se ve feliz ya liberada
de su función mestiza o cenicienta,
que era cubrir a los que estaban aforados
los que eran propietarios forasteros
que no son ya aquellos que tuvo antes,
reconocidos por sus voces tibias,
ya solo quedan los que de tunantes,
se quedaron aquí para joderla,
dijérase que ha sido merecido
ella con ellos por ser tan culpable,
de no se dueña también o propietaria
de ese escudo sin nombre ni apellido,
que en la pared que ahora se ha caído,
no existía ni aun se recordaba…

El que dormía se levantó azarado,
por los rostros que cercanos lo miraban,
salvado por circunstancias que no entiende
está sobre su cama rodeado
por los ladrillos que dejo tirado,
el muro desparramado allí en el piso,
por Dios, masculla viendo que está ileso,
repasa con los ojos sin moverse,
mientras algunos vecinos noblemente
entran por el dintel aun erigido,
todos tienen hipótesis nacientes,
y las murmuran mientras bien se acercan,
pero es un niño atrevido quien responde,
dice tener la prueba del desastre,
cuando sostiene entre los dedos forcejeando
un pequeño animal que zumba mucho,
mirando al despertado sin respeto,
pronuncia la hipótesis sonora,
este techo que ha pasado a mejor vida
es un nido gigantesco de termitas….

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 19 de diciembre de 2011

ENSEÑANZAS QUEDAN / Poesía de José Ignacio Restrepo

RONDA


Dolores que apabullan 
vida contra vida, 
lastres de sal 
que valen diez fortunas, 
sombras que nos simulan ciudadelas 
donde habitan para su mal 
figuras taciturnas, 
que pronto estallarán, 
lo juras...

Y vos llamando 
a congeniar sirvientes ósculos, 
maniatadas razones para amarnos, 
y yo genial 
desanudando nudos, 
para que vayan a congeniar 
torpes mozuelos, 
que pasado mañana 
harán la guerra, 
para probarnos que podían...
que ironía...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 16 de diciembre de 2011

OTRA LABOR SIN NOMBRE / Poesía de José Ignacio Restrepo

CALENDARIO SIN FECHA


Hay esos días 
que no los puedes coger 
de parte alguna...
todas las solitudes, 
todas las nostalgias nigromantes, 
como lecho lleno de aceitunas...
que se creyeran tus amantes...
vuelo de pesadas recoletas aves
que han olvidado bien volar
y sus plumas ajadas desparraman
entre el siguiente instante y el pasado, 
completamente incoherentes,
a despecho mordaces,
riendo como humanas lisonjeras
esas que van de mercaderes hechas
sin llevar en la mano
ni siquiera una guirnalda en venta...
Dejadas y sumisas a igual tiempo,
meretrices de justa paradoja,
que no tiene misión ni causa de congoja,
para ir dejando igual tiradas
sus diplomas y tachas,
en la peor rutina de atletismo
que el Olimpo haya visto,
jabalinas clavadas en los ojos
del héroe que inútil merodea,
sin razón ni quimera,
mientras musas de templado canto,
llaman a cal y canto,
con los pecho roídos por la pena,
por la perdida era 
que solo fue en mi tarde taciturna,
un segundo prosaico el mundo....

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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EN RÉGIMEN DE HOLLADA VIDA / Poesía de José Ignacio Restrepo


NOMBRADÍA

ocaso

No tienen recia voz
son más bien un murmullo ponderado
estas letras que escribo,
que formando palabras
terminan edificando versos singulares,
hablando casi siempre de lo mismo,
hallando filialmente hermanadas glorias negras
sin pistas ufanadas o difusas
o céntrico dictamen,
solo por suerte angosta
o algún dato al margen,
esto que veis si leyendo
vuestros fanales posáis,
esto que bello halláis,
en su nigromántico suceso
de lo que salgo ileso
pero exhausto…

Verdes llanos me arropan
cuando tiendo palabras como ropa,
de rasgada u oscura hegemonía,
si opacas cautelosas o rendidas,
mis vividas bitácoras te asombran,
no son más que prendas que subsisten,
al paso entrabado de las horas,
donde llego a mis causas como niño
y me exijo hasta arder estupefacto,
para salir con vida,
aunque lleve el corazón
muerto en las manos…

Éter de hiel me llamas
para cobrar tu diezmo por mi causa,
me quito la diadema de colores,
que sostiene mi testa adolorida,
te miro precedido de mis grimas,
como se mira al sol,
con los ojos cerrados
y el espíritu digno,
éter inmensamente bello y claro,
devuélveme mi nombre de creyente,
que he vivido mucho tiempo solitario,
y yo haré otro nudo en mi cerebro
para atarme con los pies y con las manos,
indulgente viajero que remueve
recuerdos e ilusiones voluntario,
para hallar las razones de todo esto
y batirse en sus guerras y perdones,
con sus silencios como enemigos solidarios,
mensajero de paz y tórridas luchas,
escribiente de versos remangado
nunca ya por por ahora
bebedor de cicuta azucarada,
ni suicida honorario
de causas previamente ganadas
de razón cabizbajas bien nacidas…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 15 de diciembre de 2011

CADA DÍA NAZCO EN TI.../ Poesía de José Ignacio Restrepo

DEBER DESEOS


Cederé lo que quede de la noche 
para hacer de tus labios, 
un callado clamor 
que en mi convoque 
ese pétalo amado, 
que mis manos tallaron 
en derroches, 
y en tus labios perlados 
he dejado, 
más al sur de este 
tu norte amado....
Volaré con mis alas inventadas
fuera de este presidio imaginario,
donde solo produzco fundamentos
que me lleven a ti,
que te devuelvan,
a las nubes que ya se te parecen
cantaré los rumores aprendidos,
que son tuyos y míos,
y haré el viaje preciso que serene
este pecho asombrado que te llama,
porque no tengo noche sin mañana
y aquello que consigo es para ti,
tu sabes que es así,
mi doncella encantada...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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sábado, 10 de diciembre de 2011

ACUERDO EN SOLEDAD / Poesía de José Ignacio Restrepo

MIENTRAS LA LECHE


Se han gastado las piedras
en jornadas de torrentosa alevosía,
yendo río abajo por asombrados motivos
que les son diversamente elementales,
tanto como los amores sustraídos
por causales de enjuiciada norma
que en ninguna nación son explicados,
ni en el antes ni ahora, ni después,
 por más que alguna muerte testifique
que yace en eterna quietud
por el no explicado amor

Entonces no son los sures
ni los nortes lamentables,
que al salir el son desean un poniente,
para que cese el lastre sin ventaja,
que amores de indigna forma y alimento
sustrajeron el querer que era sustento,
y vertieron en su molde el abandono,
corazones de encono manifiesto
de cuya infancia imberbe soy testigo,
no pueden afronta un mal nacido
deseo de quedarse cuando irse,
es todo lo que queda por hacer

Compongo las tres piedras que tomé
para hacer este escrito decoroso,
las coloco en un triangulo piadoso,
protegido de angustias
y pesares,
duelen tanto los viejos avatares
que suelen trasgredir las comisuras,
y entonces los recuerdos son pasturas
para hacer juvenil filosofía,
y limpiarme las uñas aunque a oscuras,
mientras tomo la leche de mi vaso,
para poder lavarlo de mis rezos

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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miércoles, 7 de diciembre de 2011

DE TODA LID PERDIDA GALARDÓN SE OBTIENE / Poesía de José Ignacio Restrepo

EL REY DE BASTOS


Si pudiera batirme en alas 
contra los escondrijos de tu pelo, 
me tendrías sin voz pero en volandas 
llorando tal majestad tras largo vuelo...
Si pudiera del enemigo de las horas,
instante cruel galopante que nada miras por ir
agotando entre tus manos el tiempo que ha de morir,
delinquiría sin freno, mataría los ambages
que me impidieron llegar a tu lado presuroso
por cargar los equipajes de episodios inmolados
que secretean alados con mi presente sin vos...

Cuarto oscuro de mis ansias donde revelo doctrinas
que se hicieron melodías al ver surgir en mis fotos,
tus rostros que se movían cual si fueran grabaciones,
sabiendo yo que no puede cinemática exigente 
con el concurso del sol que ilumina todo don,
aunque se halle detenido por detallado instachrome...
Repudio todos los dardos que me sumieron en celos
y antes de hoy me detuvieron para verte como eres,
sinceramente conmueves aunque seas del pasado
un bien por tiempo birlado, o pospuesto, o resanado,
o demolido a pedazos, o trasgredido de esfuerzos,
un bien de tiempo funesto pues ya me ha quedado claro
que te dejé entre la miel de mis difuntos recuerdos
negándote ir conmigo aunque fuera un bien perdido...

Dicho por labios más castos ahora que puedo hallarte
entre el recuerdo sedante y la ilusión mal nacida,
debo dejar de soñarte por el bien de lo que ha sido
porque perdí, he perdido y perderé nuevamente
si te encuentro entre la gente del brazo del que llegó 
y tus ojos deslumbró, como piedra de joyero,
ladrón no es ese que se lleva lo que encuentra sin un dueño, 
pues yo tampoco fui ése que dicen miles de coplas,
que insidioso mientras siente convence a hembra galante
de entregar lo que de puro le pertenece y le adorna,
que ella es siempre la dueña y aunque la dude la noche
solo somos asistentes a su escenario de dichas,
entre las sombras llegamos y al oscuro éter volvemos,
cuando eligen a otro hombre para vivenciar sus sueños... 

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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martes, 6 de diciembre de 2011

ESA AGUA QUE SALES TRAE Y DEJA / Poesía de José Ignacio Restrepo

CANTO DE MAR...


Es un muro escalado, 
una bandera rota 
subida sin pesar 
sobre mi mástil viejo...
en medio de ese mar, 
de las diez mil tormentas, 
de la playa, la arena...
y mi rostro de sal, 
con mi pelo ya largo 
cogido sin dudar 
por tu mejor diadema...
amor, sabes soñar,
me dijiste asombrada
de manera especial
tras la cárcel que llevas,
y te dije que si, 
que sabía soñar
porque igual lo aprendí
cuando te vi, a lo lejos...
Y lo hago sin fe, con fe,
como ejercicio,
lo hago por saber 
si tengo maleficios,
lo hago por seguir
el juego que pediste,
y lo hago corazón
porque este diapasón
no tiene otro deseo
que aventarse primero
para saber que dios
se llama como tu
y yo solo deseo....

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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lunes, 5 de diciembre de 2011

ENTRE GAMUZAS Y FRÍO / Poesía de José Ignacio Restrepo

ENJOYADO RECUERDO


Con qué apellido distinguir 
esa llegada,
la del recuerdo doloroso y diezmos
dejado por la ausencia de tu pelo
con longitud de amada cordillera
y olores que rescato
primaveras de umbría senectud,
más no en los labios
color de madrugada,
que te hiciste de mi piel cuajada,
porque extraña pasión
ya no recuerdo...

Porque el nombre me traje
de los días y las noches pocas,
para darle solaz a estas regiones
que yo sabía de ti adolecerían,
porque amado es el amor entre migajas
cuando se sabe broche de las horas
recabadas por pobres
en dorados cajones,
donde les fue sumada la virtud
de la ilusión dispuesta por un par
de amadores sin tacha...

Hoy le pongo un moñito a la aventura
que nos unió hace años hermosura,
hoy que oí la canción que te gustaba
y recordé tu piel,
y le bordé a tu nombre una guirnalda
color nube dichosa,
color ansia que nunca fue cumplida,
y te dije sos dicha mi Esmeralda,
nombre joya tenés, dónde andarás,
seguramente amada por alguno
que te puso algún lazo de colores
que no tenía yo cuando supimos
que seríamos para siempre enamorados
para siempre,
enamorados tu y yo,
mi preciosa Esmeralda...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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domingo, 4 de diciembre de 2011

DUELE A VECES SABER.../ Poesía de José Ignacio Restrepo

JARDÍN REGADO


Pronto veré distinto 
cuando suba a la torre,
me dijo el calendario 
parafraseando a un santo,
uno de esos sin pelo 
que camina muy lento
que siempre habla despacio 
para que el bien le oiga,
aunque sean aplausos 
y buscadas vanaglorias
lo que siempre recibe,
sin buscar pero hallando...
Buscadores de oro 
recibiendo lamentos,
porque no hay ya concierto
en los pasos de muchos,
saltan, corren, se caen
balbucean sus gritos,
dudan entre vigores
si seguir el camino,
pero sus estertores
demandas y ellos corren,
carcinoma de flores
que en presente se muestra
para que los señores 
del siglo avejentado,
le prodiguen al pueblo
dolor para dolores,
enfermedad sin nombre
para viejas dolencias...

Fatua sal de la tierra
que nos venden los sabios...
que supieran los necios
cuantos abecedarios
carentes de simples letras
no pueden ser lo que dicen,
armamentos sin balas 
para eternos fusiles
que debieran matar 
la ignorancia perpetua
que lleva siglos largos 
imperando en la tierra...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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viernes, 2 de diciembre de 2011

SUMAR TOTALES, LENTAMENTE... / Poesía de José Ignacio Restrepo

HERIDAS DE GUERRA


Recién me quito los pasos 
de las viejas sandalias,
de los oídos sucios despego sin pudor 
los gritos aguerridos de altas mariposas
que en el ayer trajeron colores a mi vida,
ocupada sin fe en tragedias opacamente turbias...
Estoques yo también
clavé en noches férreas,
al fondo de las nubes que vestí como pechos
deduciendo que algo que peleará conmigo
por milagro contrito sería mi enemigo...
Verdes de la región boscosa de mi casa
que mantiene con vida sueños y traslaciones,
no dejen que bautice distinto sus colores,
que me guían sin prisa por viejas coordenadas,
ancho tiene la guerra el nombre de sus muertos
el grito se mantiene, igual que el crucifijo,
y muestra mi sextante el brillo de las hojas
por recibir la lluvia sin moverse siquiera
entonces a aprender, 
hombres y mujeres de la guerra
que no por ser carnadas de la vara del necio
mejoran las jornadas pastando entre los sueños,
jornadas mentirosas que hablan del tener
cuando es el sentir ese punto gobernado
que tiene pictóricas batallas sin sangre muda,
pintada por saber que ignorábamos todo,
pero ancho es el rastrojo pleno de cadáveres
niños, hombres, mujeres, animales, abuelos
que esperaron vencer y partieron,
sin sentir mas que sed
de cualquier modo...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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