miércoles, 9 de noviembre de 2016

DUELE SABER.../ Poesía de José Ignacio Restrepo

UPS !


De qué tamaño es el inocuo porvenir 
que desde el miedo infantil mira hacia acá, 
mostrándonos sus dientes de ladrillo 
y el ultimo alfeizar donde se acuesta 
el vil deseo de llegar allá...
de qué tamaño este juego de escondrijo 
donde se alaban sin fin los malestares 
como diarios afanes de lograr 
otros mil cotidianos avatares, 
pero no los de hoy, 
no éstos que tenemos, 
como seguros cerrados tras la puerta, 
que hoy en la noche sin más nos abrirá, 
ese silencio nuestro tan perfecto
para darle al día colofón...
De qué color son los ojos alocados 
de ese sin igual comendador, 
que nos dirá despacio y sin asombro, 
lloré usted sobre el hombro si desea...
y en la hazaña sin ciegos ni testigos, 
verás cómo te quedas sin presente, 
por gritarle al futuro malnacido, 
en el llano zaguán de tu intemperie, 
a donde libremente has llegado apenas hoy
cosiendo cada corta decisión
en la larga cadena que ahora tienes
de la que eres un sólido eslabón, 
al pasado ya atado 
mientras gritas maldito porvenir, 
que te escupe llorando como tú
gritándote en voz baja solapado...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
Copyright 
©

jueves, 3 de noviembre de 2016

MEMBRASÍA DE ALCURNIAS Y SILENCIO / Poesía de José Ignacio Restrepo



LABOR


Asomado a la brújula dañada
para ver ese norte en que no creo
y luego, sin embargo continuar,
por mis muros tumbados,
 atándome serpientes milenarias
a los tobillos quebrados de cansancio,
mientras hablando bajo el hambre talo
ese bosque de lápices que llevo,
de regreso a mi cuarto cuaternario
donde rumba el maldito ordenador,
dañado en su interior...

Escritor...
Del camino y la luz un olvidado,
soldado de infelices solitudes
donde se arma la música al trasluz
de imaginarios goces alocados
y pálidas remenguas que no acaban,
olas que abrazan ojos infecundos
que para adentro miran las estrellas,
mientras mares se tornan en desiertos
en oestes, y orientes que se alejan
y sures alabados y difusos
por saberse de pies sin nombre alguno
transitados de más nunca de menos,
y amados de las letras nazarenas,
que carentes van de razas demandantes
mientras se alza de nuevo el humanismo
impertérrito y manso como niño mirando
al bello abuelo...

Letra amada, amada claraboya,
desde donde otear puedo sin fin,
cada cosa que acaso yo no veo,
pero sé bien que existe
como si fuera bola de cristal,
andanada vibrante hecha de nieve,
beso en cansada frente...
Letra amada, eco de los dioses,
mis bienes diariamente multiplicas,
mi dote pones al servicio ajeno,
heredades que hacen compañía
de la tierra
hasta el cielo...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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