jueves, 6 de octubre de 2011

A SOLAS ME ACOMPAÑO / Poesía de José Ignacio Restrepo

MUJER DE CERA


Mas, 
¿Cómo repararle el ojo de vidrio, 
con el que pretendía ver 
todo perfecto?
En el zócalo dormida, 
tras vicisitudes 
de imaginaria geografía 
y ocurrencia, 
la vestal que lo había recibido todo,
lloraba en sus diez silencios, 
una posteridad en abandono...
Se levantó 
e hirió el espejo de la vitrina, 
con sus ojos resueltos y fangosos, 
por el maquillaje descompuesto...
Fue deshonroso, 
no vio su imagen, 
allí mismo desaparecieron 
mágicamente 
todos sus recuerdos...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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martes, 4 de octubre de 2011

¿QUE OTRO COLOR ESCONDEN LOS REPROCHES? / Poesía de José I. Restrepo

UN HIMNO 
A LA SUPREMA INTEMPERIE 
DE LA ALMAS...


Le dijo adiós sin voltear la cara...
Ella le vio marchar como una góndola
que sale de San Marcos,
en temporada baja,
repetía en su interior sonetos
que se aprendió hace años
cuando faltaba al colegio decidida,
y repentinamente le gritó,
un verso,
con la boca llena de sus letras, 
se lo tiró a la espalda
pero hubiera querido
que de frente le diera entre la jeta,
- a la suprema intemperie de la almas -,
tus bordes y mis tallos inconclusos,
sobra decir que él se portó seguro
de su papel de receloso inconveniente,
y ni siquiera por la duda
dejó que el grácil viento le incitara,
a volver un poco a la derecha la mirada,
para verla de pie llorando duro,
sin taparse la cara,
como dueña que era de su angustia,
de haber sembrado tantas impaciencias,
tanto amor por las noches solitarias,
tanto sexo cansado ante su asaltada
y deseosa cornucopia ajada,
nada le queda sino toda la savia,
todas las maternales,
corajudas,
enhiestas,
quejumbrosas,
puras...
palabras nunca dichas 
pero bien sentidas y pensadas,
que ahora se rubrican
en un postrero afán 
de ceñir la historia con un moño,
tesoro no te vayas,
le musita,
y el viento que la entiende,
cambia en el instante
su efímero curso...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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lunes, 3 de octubre de 2011

CON LAS VOCES PRESTADAS / Poesía de José Ignacio Restrepo

FÁBULA DE MIELES


Verdad es 
que las aguas 
se juntan por la fuente...
Unas caen del cielo, 
otras se llueven, 
por el peso de quererse amadas 
por la tierra verde....
Ciega la mansedumbre
la humildad que es del otro
detenta una virtud poco entendida,
que sabe ser amor
sin declararse dueña...
Ama, sirve, descansa,
como playa hacia el mar
desciende adelantándose silvestre,
y al llegar alza un dedo
y le señala,
unas cumbres alejadas y silentes,
diciéndole amorosa y delegada,
vengo de esos lugares,
altos,
nobles,
insignes y ancestrales,
mi pecho trae las señas
de nueve mil puñales enterrados,
por querer solo amar y amar mucho,
el dolor de aprender a retirarme
es mayor con el sol sobre la tarde
pero pasa en la noche,
cuando llega cubierta de ceniza
esa suave caricia de tus dedos,
reviviendo recuerdos impolutos,
que no arden ni sangran,
solamente descienden
hasta el llano sinuoso
donde duermes hermoso
y sin reproches...
La soñé agradecida,
con el rostro quimérico y sapiente
que se llama mujer
y sin saberlo
se apellida durmiente...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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HABLANDO DE ELLOS, LOS RECUERDOS.../ Poesía de José I. Restrepo

AJENOS


Cuántas veces he amado,
pregunta con vigor mi olvido...
Las manos, ofrendados instrumentos
tienen del quehacer de los recuerdos
mucho o nada que ver,
según se mire...
Unas veces cual majestad inerte
tomaron de esos cuerpos hasta muerte,
y dejaron acaso algunas letras,
que luego el viento me trajo,
completas o incompletas, 
si hubo suerte...
Hoy fatal calendario
te presentas, 
a ungirme con acólitos aceites,
y yo le presto el cuerpo abecedario,
a tu orgía de nombres ordenados,
una boca me besa sin contrato,
otra maldice igual que antes lo hiciera,
y yo escaleras subiendo o rebajando,
cubro el rostro de semejante embite,
recuerdos por el tiempo acrisolados
otros muriendo sin que yo haga nada...
El viento me acompaña, 
en la caverna herida de mi pecho,
repite suavemente una tonada,
que sinceramente digo,
sólo recuerda él y él la canta,
no queda de su letra eses o zetas,
tampoco esas vocales empinadas,
pero acaso llegue la memoria
y le acompañe un poco,
tengo letras de sobra
en el envés o el sobre de mi cama
otras se cantan solas,
estúpidamente a la intemperie
a la espera de que vuelva la memoria
y recuerde cómo amarlas
pero no ocurre así por esta tierra,
aquí lo que no hecha raíces
normalmente se pierde...
O deja de cantarle al viento...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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sábado, 1 de octubre de 2011

CORTEZA Y CARNE / Poesía de José Ignacio Restrepo

A RENATA, Y A LAS OTRAS


Pieles, 
pavor, 
sentidas solas, 
organzas de la voz 
diciendo nombres 
que no son mas 
que esencias de recuerdos, 
conciertos en silencios dados, 
mientras rueda por el cuello 
engargantado 
el licor que todo dulcifica 
incluso el lastre de sabernos idos, 
el peso de viejos detenernos 
a beber de la cópula sincera , 
donde somos raros filamentos 
con las moscas pegadas,
adheridas, 
buscando 
en nuestro dulce 
su sustento...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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