miércoles, 10 de agosto de 2011

COMO DEBE SER / Poesía de José Ignacio Restrepo

HÁGASE LA LUZ


Soberano el pensamiento que pasaba, 
 llenando sin confiar otro minuto tuyo,
con el seguro intento resabiado
de que por un bien compartido 
con ése de nombrado rostro
sin la fe del olvido lo pensabas...

Bienvenido el sereno desencanto
que tomó tu mano de mi mano,
y la llevo sin fecha ni reclamo
por los nuevos senderos de otro aroma,
que mis pies de demiurgo recorrieron,
en otra fe sapiente, otro velero,
en la llamada urgencia de saber
que todo adolescente ha de tener
cuando llega con vida a la ceguera,
de todo querer ver sin parpadeo,
ese minuto de luz que nada alumbra
cuando recobra sin fuerza para ir
la conciencia de saber a dónde iba...

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sábado, 6 de agosto de 2011

TEORÍA DE LO CONSTANTE / Poesía de José I. Restrepo


CANTO A UN ADIÓS

ROXIO

Semeja ser la verdad justa aceptada
en la boca de infante regañado,
cuando él dice señor no dice amo,
ni cuando se silencia ante una orden…
Obedecer sin más porque es debido
la voz que te perturba santifica,
del costal de tus deseos algo brilla,
la paciencia, el desprecio o el coraje
que guardado alcanzó por unos años
a dictar la virtud y dar amparo
a quienes como tu llegaron lejos,
en la tosca misión de reformarnos…
Maestros hacedores de la enmienda,
con vosotros y la fe hacemos hogueras,
para alumbrar la historia de la tierra,
que sin embargo apago cuando cedo
que estoy en este lado por deseo,
el de la piel al ser más que emociones,
el del amor escribiéndose en pasiones,
con oraciones de un silencio afable
que quiere hallar aquel sueño honorable
visto en la infancia cual faro que guiaba
con solo media aldaba ahora maduros,
que tintinea si arremete el viento
la otra mitad  mal cuelga de la puerta
aún sigue abierta pensando que volvías
aquella noche en que marchaste sola
y no dijiste ni aun con falso gesto,
que calendario de cual año bisiesto
a revisar lo nuestro volverías …

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sábado, 30 de julio de 2011

TODO BUEN LADRÓN TIENE PLAN B / Poesía de José Ignacio Restrepo

LA ÚNICA SALIDA


El monje mentiroso renunció, 
a someter su cuerpo a yugo probo, 
temía sentenciar a la cocina 
a ya no verlo robando a su acomodo, 
las viandas que los otros consumían 
en las horas del día en que dormía, 
tras hacerle la corte sin ambages, 
a su diosa  genial la poesía...

El monje en su recelo descuidó
la limpieza forzada en sus sandalias
que llevó sin pensar por esa estancia
con el pantano traído del camino,
que hacendoso tomó su huella fresca,
y tallada la dejó desde su cuarto
en linea divergente sostenida,
hasta el umbral rendido en la cocina...

Cualquiera al otro día allí vería
que el sendero mostraba sin quererlo
al culpable del robo deshonesto
que diezmaba los quesos y los vinos,
desde antes del tiempo,
y si no hubiera sido por la lluvia,
nunca hubieran sabido...

Dormido en la llenura deliciosa
nunca vio al mensajero que avisaba
que el camino sus huellas retenía,
llegaron el Abad y la jauría
y el monje despertó sobresaltado
gritando el desafuero con dos gritos:
Abad, guardianes, sentidos amigos,
faltó poco, casi le he cogido,
tenía un bastón negro y me ha pegado,
justo aquí en la mollera, lo ha logrado,
nuevamente nos robó ese condenado...

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martes, 26 de julio de 2011

HE VISTO MORIR HOMBRES POR NO QUERER SENTIR... / Poesía de José Ignacio Restrepo

VISIONES


Yo tengo hermanos caídos en la guerra 
de creer que el amar es adorarse solos
los vi quererse y crecer en el espejo,
someter todo cariño a sus antojos 
y al descubrir la esencia de sentir 
en los ojos dejar salir el moho
de no saber como vuelves a llorar
y entonces de veras caminar 
como cangrejos de regreso al mar
donde todas las olas abren paso
para que puedan llorar allí
de hinojos...

Yo vi hombres grandes adorar
a mujeres aún más grandes que ellos
pero que no sabían de su altura,
y creían que eran de la medida 
que los ojos de ellos dispusieran,
pues ellos les tenían como premio 
el devolverles la razón a sus quimeras...

Creerse hombres sin saber ser niños, 
sin lamentar la pena de mujer, 
sin revertir la herencia de los siglos 
que matando le nombra que les unja
a los que siguen que la muerte reine...
Yo vi caer a hermanos bien velludos, 
cuando en un segundo descubrieron 
que seguían sintiendo como párvulos
y deseaban sentir amores puros...

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martes, 19 de julio de 2011

CANTAR LAS HORAS.../ poema de José Ignacio Restrepo

SOLITUD DE YEMAS


Entre la oscuridad tu nombre cantado una y mil veces,
juega a verse rescatado por mi mano,
mientras despierto tu cuerpo aprisa corre majadero,
Y no lo puedo alcanzar para seguir letra a letra
susurrándolo,
 te detienes, a verme respirar
como si no fuera aquí y hoy
sino en el Everest, casi llegando…
Te alcanzo, por poco caigo y te aporreo,
pero gacela eres, y con un gesto vivaz,
una vez más de mi alcance te has ido …
Solitud de las yemas,
están secas sin ti, Carmen Soriano,
visito el piano por recuerdos callado
y encaprichadas las manos se deslizan,
las paso por las teclas con soltura
recordándoles datos del pasado,
pero tocar no quieren,
dedo por dedo en lizo ramillete
se quejan en el blanco pasadizo
las he perdido a todas…
En tu piel quedaron presas, ayer,
Cuando a tu vida entré solo de nombre
Y hoy con todo y que escribo
desde este recinto hospitalario,
estoy perdido, aquí, sin filiación ni rumbo,
que asolada región me busca el borde
para saltar sin cuidado ni investido miedo,
eludiendo fronteras,
imaginando, tu piel, imaginando,
el intervalo de la voz entre vigilia y sueño,
persiguiendo tú celo por nombrarme,
sin caminos, ni mapas, ni esperanzas, ni señas,
como fuera el primero de los hombre antiguos
que salió tras un sueño
heme aquí con el mío, solitudes en dedos
ausentes en  sus manos estas yemas perdidas
que robó el blanco cuerpo de una hembra galana,
Gala era su mote, simiente su piel
soberana su alma…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO Copyright ©
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