viernes, 10 de enero de 2014

LOS COLOQUIOS DEL TIEMPO / Poesía de José Ignacio Restrepo


AY, GLORIA


Desprevenido y hosco me visitas
pensamiento con rostro y con caderas,
te coloco mis manos y mis ojos
como una investidura inmerecida,
pero justo te quedas,
me recorres,
suplantas mi tarea en tus colores,
y tengo que volver a darte nombre
con la piel que recuerdo
me envenena...
De una gloria fatal tomabas letras,
inquietudes de todas y ninguna,
promesas de otro tiempo engalanadas
y solo del futuro una mirada,
te digo, solo vete,
pero no,
es tarde, 
me has tomado por la boca,
un deja vu inquietante
e insolente,
fornido como tierra que te quiere,
ardiente aunque la noche se demora
y húmedo,
como un whisky que te baja
desde la boca intacta hasta tu plexo 
impúber por la sombra
que la nombra...
Ay Gloria,
cómo llegas sin anuncio,
¿Cuán demorado estuvo tu recuerdo
haciendo de mi piel tu latifundio,
y de cada palabra que dijimos,
una breve conversa de suburbio,
cuando eras mi compás
y mi alimento? 

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 9 de enero de 2014

CANTO SORDO / Poesía de José Ignacio Restrepo



VELETA


Unas líneas volátiles al fuego, 
carcinoma fatal que toma todo, 
agradeciendo su ataque fiel, y sacro, 
de cada, hora, y día, entre el minuto, 
que danza adentro tuyo como adagio, 
diciéndote del fin como al principio, 
no pudiera llevar yo canto alguno, 
sin la piel de poeta que te cubre, 
y el loco corazón que reanima, 
tu hacer de celofán y plastilina...

Ah, tiempo, 
como das cuerda a tu prole, 
regurgitando amor en cada brillo, 
en cada hada nocturna que saluda, 
tu sueño dislocado y prematuro, 
en cada mano amiga que te toma 
o en cada corazón que se despide,
 luchando contra tí sin más deseo, 
que no dañarse más en ese duelo...
y no dejar perdidos 
más te quieros...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 7 de enero de 2014

TOMANDO DE UNA COPA TRISTE / Poesía de José Ignacio Restrepo


MIENTEN VERANOS, 
LOS RÍOS


Circo de los vestidos y desnudos, 
que se bajan a tientas de los muros, 
para alegrarse después de no romper, 
los huesos que les llevan hoy de pie, 
suelen ser el cortejo largo y denso
 de omnipresentes llorosos que no saben
cuando llegaron juntos a los males
que no sabían tener ante sus ojos,
o sinuosos bailando en viejas danzas
que juntaban todo lo que se parecía,
y luego lo derribaban con su moho,
como si fuera inválido y carente...
Horda de lo decente que no nutre,
desde ese anquilosado sueño errante
hasta la suave y mística caricia
de esa prostituta fiel y errante,
que te esperaba en la noche para ver
qué mirada traías bien metida
en las niñas solanas de tus ojos,
qué amargura disecabas cada tarde,
para darle anestesia a sus gemidos,
ya no puedes hoy también capitular,
no puedes enrejarte inutilmente
para bogar el río que ya seco
se niega a divulgar que no es tu culpa,
que no eres responsable de su cauce,
ahora destilando solo aire,
seco como un desierto sin ciudad,
que no es nada, ni tampoco es heredad...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 4 de enero de 2014

CON UN CORTE FEROZ / Poesía de José Ignacio Restrepo



CUERPO Y SOMBRA


Si es distinta la sangre del caído
que sobre arcilla ve su sueño muerto,
el hijo muerto sobre el huerto herido,
el fiel recuerdo de mieles no probadas
peleando por saldar cuentas de otros,
ni una botella de ron,
ni un rostro hermoso
con que ordeñar la vaca ya vendida,
o irse rápido, andando entre la plebe,
la plebe esa
los primos,
los hermanos,
esos que se marcharon sin mirar
cuando salió llorando de la escuela,
pues no tenía un sol
con qué pagar,
fue la tierra, la calle, hasta su miedo,
fue solo laborar, llegar a casa,
y no mirar a nadie igual a él,
no dar la cara, la mano, la sonrisa
y un poco ir a llorar muerto de risa,
por no ver el final de la carrera,
o una bella frontera,
o un legado
donde marcado esté por fin su nombre,
y no este huerto ajeno, esta llovizna,
este puñal de duelo entre la espalda
impidiendo que gane otro minuto 
acaso una ilusión, una ambulancia,
esa poca de sangre
que le falta...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 2 de enero de 2014

EN LOS DÍAS DE LABOR, SU AUSENCIA / Poesía de José Ignacio Restrepo



A LAS SEIS PASADAS


Sin una ruta en el agua
no hay sol de asbesto que componga nada,
ni la raya donde pones el silencio,
ni el hábito de ver por la ventana
buscando entre los grises que pasean
su rostro enarbolando mil sonrisas,
y promesas haciendo
en las que faltan...
Sin la lágrima ausente y consentida
que frigia se te cae,
luego de haber rodado dulcemente
de tu ojo derecho a la barbilla,
mientras a solas hoy te desayunas
con su silueta inmensa en las paredes
jugando a que la cojas
con los ojos,
no puedes anudar otro segundo
y aprobar el sentido de las cosas,
la lengua que se quema adolescente
al probar el ardiente chocolate,
el mito de repente aparecido
sobre el segundo día que no hiciste
lo que solo anteayer le prometías,
escrito entre esa lata de saltinas
que tiene un mil años 
como vos,
sin esa fina pieza de cristal
contenida en las sales de tu cuerpo,
que derramas ahora,
justamente,
para que ella no vea que tu fe,
solo alcanza hasta que aplace su retorno,
algo más de las seis y veinte duros,
o las siete de la noche cada día,
cuando suele poner justa la llave,
y con la vuelta simple su poema
comenzar a escribir
sin una letra...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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