domingo, 30 de junio de 2013

LOS MINUTOS QUE OLVIDO / Poesía de José Ignacio Restrepo




PEDIR EN SALMOS


Fruiciones perdidas sobre el suelo
causadas al mirar, como inquilino,
de los respiros criados en tu pecho
y mi sentir mezquino,
que no alcanza,
a prometerse tender en la distancia
un puente robusto y suficiente,
para cargar conmigo y con lo tuyo,
esto que llevo adentro
agradecido,
que no me diste tú,
yo lo tomé,
desde siempre mirado sobre el suelo
la dirección tomada por tu paso,
la forma en que desprendes
ese aroma,
esa mirada última a destajo,
para ver si me fui cuando me voy,
con un canto certero por adiós...

Ambición yo me llamo, te lo juro,
todo lo que he perdido
 yendo en busca,
del destino que lleven tus pisadas,
de toda canción cantada por tus labios
que el aire ya hace mucho se llevó,
llevarlas a mi fuera yo deseo,
en caja de cristal hacerles hoy
su lugar convenido, 
hermoso albergue,
a tus lágrimas, tu aire, tu sudor,
torpe soy pero sé que de algún modo
en retoños felices formarán
un espacio de honor para mi llanto,
cuando sepa que se marchó la vida
y ese destello amable me quedó
para vivir contigo
siendo de él,
aunque more en mi suelo reducido
como si fuera ese cielo en nuestro ayer...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 28 de junio de 2013

UFF!, QUÉ MALDITO CALOR / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL MARCO


Contenido entre cuatro líneas plenas
universo trazado en la ventana
clima que pone atrás ancha su cara
valor de los sofismas aprendidos
recelo por que el cosmos no lo entienda
que esta sana quietud del cuerpo mío
se debe al crudo ascenso no a la siesta
y entre tanto la noche que ya viene
por los tobillos de nuestro continente
aplastado entre el hambre y la mentira
la guerra de los pobres que resisten
contra tres ricos de sangre corrompida
y sus ejércitos de esbirros entrenados
para matar a padres madres hijos
hermanos profesores curas bellos
enamorados y héroes en asueto
personas del común que se amontonen
y cualquier otro inocente envanecido
que presienta que hará la diferencia

Por eso la ventana tiene al mundo
conmovido causado controlado
de ella extraigo hoy todos los signos
pero también la golosa podredumbre
que salta salpicándonos a todos
sin distingo de género o al menos
distinguiendo ferozmente lo bien poco
para hacer cualquier emparedado
qué mejor que hígado estofado
de almuerzo se les sirva a los peores
pues los mejores que son gran mayoría
hace mucho ya no consumen carne
solo sopas y dolores personales
 algo de charla con quien se haga al lado
si estás solo no digas ni tu nombre
que podrías parecer atolondrado
y terminar al rato solamente
en virtud de la ley estatutaria
con tus huesos y carnes sin razón
en el amplio y poblado manicomio

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 24 de junio de 2013

LAS MARCAS DEL HACER / Poesía de José Ignacio Restrepo


EN UNA MIRADA

loco mirar

¿Te has mirado, juglar, esos rayones,
que cruzan por tus manos insoladas?,
raíces, permanentes, retocadas,
por cada sinsabor definitivo,
por cada vigoroso resquemor
de otro ardid o mito o fantasía,
valerosa ilusión tenaz cumplida,
que te arde en la cara cuando ves,
el suceso en las manos,de revés…
Yo las veo,
revelan que las mías
son exquisitamente similares,
crecidos andamiajes hacia arriba
como follajes limpios y onecidos,
que segregan la vida a todas partes,
y cunden por tu rostro, por tu cuerpo,
como una elaborada arquitectura
que no tiene el rigor de cosa hecha,
con forma impredictible
hecha de vientos,
de sabores de mar a millas idas,
de hortelana sapiencia sin un dueño,
sin la prisa del antes por volver,
y menos del futuro por hacerse…
Las líneas de la vida, las arrugas,
en tus ojos temidas y adoradas,
semblanza de lo atado por el tiempo
al paso del guerrero,
a la asonada,
batalla por lograr placer sencillo
sin pecar en los otros,
que plenos de deseo se abalanzan
en su ciega orfandad
de hallarse vivos…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 21 de junio de 2013

A UN VINO VIEJO / Poesía de José Ignacio Restrepo




A VECES


A veces, 
longevos y callados, 
nos persiguen los sueños del amor, 
péndolas mansas, 
cubriendo con sus ecos cicatrices....
Son graves sombras de límites riscosos,
que evocativas van a nuestro lado,
respetando el hacer mustio y callado,
que es proclive al tenor de los recuerdos,
casi aquietados por la oblicua luz
miran las cosas que salen desde el pecho,
rezongos, y lamentos, y canciones,
que el tiempo puso sin pena en nuestros labios,
hasta aprenderlos, si,
que es la tarea superior de todo
lo que después tomará 
rumbo de olvido...

A veces cuando estamos solos
y se devuelven con fuerza sobre el mar,
en el rítmico oleaje muertos vivos,
tomamos algo de aire,
hacemos éso,
y luego desatamos sin mirar
 y sin miedo por verlos un murmullo,
le ponemos nuestra voz a rezos viejos,
para pedir a la vida que los lleve
de vuelta a su cajita parda,
y no desate más otra alcabala,
que en su momento tuvo una alegría,
algún tierno horizonte y dos amantes,
porque ya simplemente no es la hora,
no es día preciso, ni la noche,
para aromarlos sin fe
ni darles vida...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 20 de junio de 2013

OTRO PUNTO DE VISTA / Poesía de José Ignacio Restrepo


NADA DE MALO


Qué de infiel 
tiene el brazo allí en la espalda,
o esos ojos que semejan dos cencerros,
o esa boca ladeada, o el sudor
que se escurre en su espalda trabajada,
o su paso en el de ella detenido,
qué podrá haber de infiel en esa risa
que envuelta en la mirada hecha confeti
celebra que haya sol, que exista el cielo,
que él haya separado algo su cuerpo
para poderlo ver de cuerpo entero,
mientras celebra estar de nuevo solo
aunque la lleve ahora dislocada
en su cuero completo, en su mirada,
y esa musa de enfrente bien lo vea,
mientras con esos bellos ojos plenos
de celeste asunción
todo repasa...

Qué puede haber de malo en el minuto
que pleno de atributos se le ofrece, 
pone fidelidad en toda el alma,
y ella como es tan simple lo bendice,
mientras le da permiso para dar,
en el bies de su falda con sus ojos,
con ese acento tardo pero inmenso
que no puede bajarse, ni subirse,
y entre tanto su aliento le pregunta,
qué puede haber de malo en observarla,
mientras el mundo se gasta sin reparo,
cómo dejar de hacerlo dios mediante,
si fue su condición que allí llegara,
y asunto tan obvio no a otro lado, 
ella tampoco se aleja, y lo repasa,
entonces no preguntes,
melindroso,
que de la vista hago yo mis manos,
y tomo las de ella,
que se acercan del todo
como si yo fuera la puerta
de su casa...

Entonces, receloso que me habitas, 
dime ahora,
¿cómo puede ser malo que lleguemos
al momento que es, al tiempo justo,
y sin mayor apuro despertemos,
para seguir al pie con el guión?,
en tu silencio veo so bribón
que nada malo hay en este olvido,
y este encuentro del amor,
no es prohibido...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 18 de junio de 2013

SOSTENIDOS / Poesía de José Ignacio Restrepo



DEL TANGO


Que no van volver
al quinto trago, 
cuando ambos movían aun los pies
y los sonidos largos de los tangos
se oían con graciosa suavidad,
repetidamente en cada ligadura
la cuerda que está rota,
¿no la vez?,
nos deja nonas las malditas manos,
las mancuernas, el aro del ombligo,
que no van a volver
rústico amigo,
ni los recuerdos vanos,
ni los otros,
que cuidamos poniendo en las repisas,
de ilusiones cargadas por las fotos,
que creímos amigas por humanas,
por que no poseían nuestras canas,
rostros ávidos de decir su cuento,
sonrisas amigables
de pendejos,
cuando suena volver y Gardel muerto
se recojen los veinte padrenuestros,
regado un mil veces
sobre el suelo,
para darnos la inédita misión
de querer recordar en lo futuro,
que no van a volver
eso es seguro,
los recuerdos de ella,
con los míos,
anudados a cuenta,
a domicilio,
como esas comidas tan dañinas
que pedimos y llegan de inmediato,
por las cuales incluso en la propina
al que la trajo volando le decimos
es un gozo de boca,
está barato,
pero lo hizo posible
tu trabajo...
Pero, no va a volver
ella se ha ido,
los recuerdos también,
llora mi amigo,
pero levanta rápido la frente
se ha acabado hace rato el aguardiente...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 12 de junio de 2013

BUSCAR DE NOCHE / Poesía de José Ignacio Restrepo


JUERGA


Vos vas a ver,
elemental, furtivo,
cuando mires buscando lo que pides,
ese montón de bonitas sin prestigio
que salen sin despedirse de la casa,
pues no saben si a ella volverán,
mercenarias de cuerpos trabajados,
que sirven a la piel como soldados,
y bajo estirpes, galas, maquillajes,
nada esconden que deba dar vergüenza,
solo tienen fatal sobrevivencia
que en sus urgentes pedidos se padece,
las verás sonreír con todo el rostro
colgadas de la limpia ventanilla,
para atacar tu impúdico deseo,
lamidas de los ojos con las manos,
y el cuerpo sin ataque corrompido
por el hacer aprendido de algo humano,
que comienza lo mismo en otros sitios,
con un pedido de fuego y un carrizo...

Vos vas a verlas y sin más mi amigo,
las querrás tener cerca, forastero,
son jóvenes las viejas, por milagro,
y esbeltamente gratas y sabidas,
las jóvenes huidas de sus casas,
había gran peligro en hospedarse
en la casa del macho de la madre
que a los críos nunca defendía,
y era más ciertamente hospitalaria
esta calle que ahora las aúna,
las podrías juntar una por una
y verías hermanas de otra vida,
a veces cabizbajas, confundidas,
pero nunca vencidas pese al mugre,
que vive igual que en todos
en sus almas,
Dios sabe guarecidas de la herrumbre 
que pone sobre ellas la mentira,
y ese querer de todo que en los otros
los ojos llena de sed y de infortunios..

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 10 de junio de 2013

A LA LARGA SABRÁS DE QUIENES HABLO / Poesía de José Ignacio Restrepo


SIN TÍTULO


Cornamentas de urgido crecimiento,
que requirieron de años para alzarse,
al igual que pieles muy moteadas
de pelo para inviernos largos,
veo salir por la puerta majestuosa
del edificio que alberga ministerios,
esos hombres llamados a testar
con su labor pugnaz y meritoria,
por la brillante V de la victoria,
en los temas que a todos preocupan,
con signos nos demuestran entregaron
lo mejor de lo dado y lo pedido
y ahora gobernados por instintos,
nos hacen comparar por animal
a su conducta vil de latrocinio,
que en los ojos esconden sin saber
que lo muestra su piel, su cornamenta,
el temblor de su mano que a la izquierda
dice ahora perdón voy a pasar...

Galeotes del barco del dinero
que solivia el discurso del poder,
cargan bien en los bolsillos hondos
el dinero mezquinamente atado
y que nunca ganaron con su fuerza,
por tanto aunque lo lleven en su bolsa,
de justicia no les pertenece,
es de otros, con rostros macilentos,
de esos cientos y miles de empleados
que todo lo dejaron y lo dejan,
sin poder otro esfuerzo rehacer
en aras de lograr un nuevo brillo,
santos son de los dracmas mal hallados
estos hombres que un día encomendados
en buscar dividir bien entre todos
lo logrado en cada esfuerzo útil,
no tuvieron la ética del pobre
que antes de robar corta sus manos,
para acordarse siempre dónde fue
que la enseñanza fiel bien recibida
por padres en algún momento intacto,
se ha logrado olvidar, y ahora son,
energúmenos de diez o veinte manos,
que cargan lo robado entre su cuerpo,
mientras hacen un trivial equilibrismo,
para no irse a enredar en parte alguna
con sus cuernos gigantescos y su nariz
que merced a las faenas mentirosas,
les sale desde el rostro embarnecido,
larga como si fuera una lombriz...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 8 de junio de 2013

ES DE ESA SOLEDAD / Poesía de José Ignacio Restrepo


DE HUIDA


De esa frágil unción que nada cubre
huye hoy mi cismático silencio
por carecer de cura, cáliz, templo,
para esta religión de consiguientes,
los momentos que te hallan sin que quieras
evitan en la puerta la llegada
de aquello que podrían ser mortaja,
pero es más que lo que hallo sin buscar
es todo lo que puede conseguirse
si cambias de horizonte y herramientas, 
de patria en tu mar
de ida y vuelta...
Saltar sin confundirse por saber
que del arte del vuelo no conoces
más que esa diletancia de las aves,
galopes sobre nubes,
que no migran
sino que se te quedan frente a ti,
para ver la verdad de tu pregunta,
si hieres más allá comprenderás
que estar equivocado y mantenerse,
implica sostener torcido el cuello,
más tiempo del realmente necesario,
y menos del que es recomendable
para cercar lo dúctil y lo simple,
entre las yemas gastadas de los dedos,
para llevar la vianda hasta la boca
que ha comido caliente
tantas veces,
mientras hacías largos manifiestos,
de los ojos cansados hacia adentro,
interpelando
noblemente
a tu cerebro.

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 5 de junio de 2013

HERMANADO LECTOR... / Poesía de José Ignacio Restrepo


PARA TI


Capitular el fuego, 
trascendido de si 
entre el ácrata sabor de la tormenta, 
esa vela filial en la ventana
que parece esperar a quien no llega,
ve apagarse una fe casi azulada
en los ojos llorosos de la vieja...
Darse de si de baja, 
cualquier fe,
como esa del soldado combatiente
que su sangre ve salir,
a borbotones,
mientras sin él sigue de frente la batalla, 
ruidos que no se oyen ya no hieren,
pasadas reciedumbres ya no apuran
a nuestro espíritu que sufre decoroso...
Arder el hueso molido de cualquiera
en el borde sin color del mausoleo, 
las situaciones que eran importantes
quedan de lado sin más,
envejecidas,
como esos apuntes de esfero que no dicen
hecho sobre ese borde del periódico
 que inocentemente hacemos, monigotes,
mientras hablamos y hablamos,
como niños,
por el teléfono de luto, ese de negro,
escondidos para siempre de la fe,
que dice que mañana moriremos...
Todo verbo se halla, finalmente, 
en el hecho simple de nacerse 
igual que hoy tú lo haces mientras lees,
como lo hice yo cuando escribí...
Y como en otros momentos 
de esta ronda tierna, 
la historia que suplica por vivir, 
sale inmensa vestida como quiere, 
encantado de venir hoy por mi parte, 
para que veas que vengo si me citas
aunque deba como un áspid vieja y furcia
de mi pozo de añiles salir sola
contraparte eres tu de mi arte vivo,
y no tengo objeción en atenderte,
danza cavamos con los pies de duelo,
porqué no hacerlo si nace la alegría...
En todo caso, oye, seas quién seas, 
creo ser tango para tus pies de idilios
en esta fiesta que acaba
sin que quieras...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 4 de junio de 2013

ROMPER EL HIELO / Poesía de José Ignacio Restrepo




FLORAL


Agraciado el escondido tulipán
cuyo pasado lo hace un ser virtuoso,
cortado con simpleza ya está muerto
aunque vida proclame sin hablar,
pues ostenta como otras flores un decir
de lamentos soterrados en las manos,
delgadas y renuentes al engaño
de aquel que recibe parte de su todo,
como sagrado ministerio del amor,
en sus pétalos aun danza y el temor,
de aquel que aún no está pero se sabe,
se mide por lo que hay
desde hace tiempo...
Estas flores del amor son el sustento,
de paz indican su cimiento plenamente,
mientras si fueran rosas o claveles
dirían la verdad es el envío,
no puedo dar mi carne en la distancia
pero puedes tomarla de este rojo,
las flores al final lo dicen todo,
mientras le dan al dueño independencia,
para erigirse allí donde se encuentre,
en el amo y señor de la distancia...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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