lunes, 1 de julio de 2013

SOBREVIVIR, TAN SOLO... / Poesía de José Ignacio Restrepo



VERDOR


Casa de hadas, recinto de la magia,
color en donde el agua se recluye
para pasar de la guerra inadvertida
y no sentir dolores desgastantes
por ser la cura de más profundos males,
de elevación al alma de otros pobres,
que los dejaron en mustios rotos sacos...
Coyotes de demencia más sutil
que llegan tarde, temprano o lo contrario
para mirar crueldades iniciadas
por tersas manos de ternuras nuevas,
yo no concedo que vuelen las almejas
que salen de sus mares inauditos,
para caer pintadas de colores
con nombre propio en un solar ajeno,
que no pensó tendrían como casa...
Hada de fenecientes y aturdidos
valores que cobraron por su muerte,
en esta grama alta que no crece
selvas con multitudes profanadas,
allí se tienden a culpar hoy a su suerte
y no perecen los malos qué te crees
pues esto dijo Darwin es pelea,
se llaman selecciones naturales,
les pasa a los productos en las tiendas,
a toda oferta que carece de demanda,
y también a las ranas de la fuente,
que cuando cierran su lugar de canto
deben marchar de regreso al humedal,
donde no hay nadie que quiera su cantar...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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4 comentarios:

  1. Maravilloso poema tienes un estilo sublime para transmitir y esas letras que saben llegar., bellas Maestro, te aplaudo, sublimes., Un abrazo fuerte.

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    1. Como siempre Loly, gracias por tu presencia y tu fidelidad...

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  2. Lo cierto es que mágico es venir aquí y leer lo que roza tu alma, y digo roza, y roza, así una y otra vez, acuden como moscas a aliviar su sed, con ánimo de encontrar respuesta a su existencia, con la intención dura, de que les des esa palabra mágica que los empuje pa´lante.
    Y así acudo yo, como un igual aquí, en busca de este alivio que me da el leerte y el saber que me entiendes, que si, y que sabes, y que lees, como si en algún momento antiguo hubieses sido tu el escritor de estas aventuras que hoy recorren mi vida, y por ello, por todo eso, es que leo, y me veo. Y aunque de frente no te haya tenido, ni te haya tocado, yo sé, lo sé, después de leerte que somos tan iguales como esa de C que anuncia a Colombia, y esa A que despide a Cataluña. Capaz de sentirte. Contenta de tenerte. Y recogiendo esos polvitos mágicos que tanto necesitamos. Un beso fuerte fuerte donde los haya. Te quiero mucho Restrepo. Siempre eres capaz de ensanchar mi alma y despertarme sentimientos enormes, gracias.

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    1. Igualmente, mi amor secreto...siempre bienvenida, por estos zaguanes de mi pasadas lidias, forjas ya hechas, pérdidas o hallazgos elocuentes, palitos de limpieza entre los dientes, que no fueron sangre entre la quema...contento de tenerte, Egea, de nuevo, por siempre...

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